Un viaje artístico por Buenos Aires


Un viaje artístico por Buenos Aires

La directora artística Cecilia Alemani comparte algunos aspectos destacados de Rayuela (Hopscotch), su exhibición que abarca toda la ciudad y es parte de la Art Basel Cities Week 2018 en Buenos Aires

Entre el 6 y el 12 de septiembre, la Directora Artística Cecilia Alemana será la curadora de Hopscotch (Rayuela),una exhibición de obras de arte e instalaciones que abarca toda la ciudad, para la Art Basel Cities Week 2018 en Buenos Aires. Incluirá a artistas argentinos e internacionales, como Eduardo Basualdo, Maurizio Cattelan, David Horvitz y Mika Rottenberg, y está concebida como un viaje a lo largo de los barrios más vibrantes de la ciudad. Art Basel se comunicó con Alemani para conocer los aspectos destacados del programa y de lo que significa usar la ciudad como escenario.


Cecilia Alemani, Artistic Director of the 2018 Art Basel Cities Week en Buenos Aires. Foto: Marco De Scalzi.

¿Cómo enfocaste un proyecto a una escala tan grande?
Rayuela (Hopscotch) es una oportunidad para trabajar con una escena artística muy dinámica y para usar la ciudad como pedestal para exhibir obras públicas de artistas argentinos e internacionales en lugares inusuales. Cuando el arquitecto francés Le Corbusier visitó Buenos Aires en 1929, observó que la capital argentina estaba construida de espaldas al Río de la Plata, lo que consignaba a la ribera a actividades principalmente industriales. Esa sigue siendo en gran medida la disposición actual de Buenos Aires, con zonas ribereñas marcadas por fábricas abandonadas, puertos, el aeropuerto local y una gran reserva ecológica construida sobre tierra ganada al río. Rayuela (Hopscotch) explora varios puntos a lo largo de la ribera, conectando el barrio de La Boca con Palermo, mientras intercepta muchos ámbitos distintos que se construyeron junto al río. Encontré distintos lugares, como plazas majestuosas, parques exóticos, edificios abandonados, museos de curiosidades, estructuras arquitectónicas ruinosas y reliquias industriales que no suelen dedicarse al arte contemporáneo. Lo que me resulta muy emocionante es que puedo llevar mi experiencia a un escenario mucho más amplio, que abarca toda la ciudad.

¿Qué puede esperar el visitante?
Desde el principio imaginé este programa como un diálogo: no sólo como una oportunidad para encargar nuevas obras, sino como una forma de que la comunidad descubra la ciudad a través de los ojos de los artistas y visite lugares a los que nunca habían ido. Quería ofrecer distintas experiencias, por lo que el programa es una mezcla de tiempo, espacio, obras y participantes. Alenté a los artistas a crear obras distintas de las que hicieron previamente en Buenos Aires o en otras partes.


Mika Rottenberg, cuadro de Cosmic Generator, 2017. Cortesía del artista.

¿Puedes hablarnos sobre el título, Hopscotch (Rayuela)?
El título está tomado de la novela epónima experimental del escritor argentino Julio Cortázar. La novela, publicada en 1963, es una narración no lineal que puede leerse según distintas secuencias, saltando entre capítulo y capítulo, como sugiere el título en referencia al juego infantil callejero tradicional. Como en el libro y en el juego, mi programa de arte salta por la ciudad, conformando distintos viajes y distintos trayectos a través del espacio urbano y creando conexiones inesperadas entre los lugares y las obras.

¿Qué artistas elegiste para Hopscotch (Rayuela)? ¿Cuáles son sus enfoques?
Muchos de los artistas se concentran en la representación de los cuerpos, tanto con herramientas para performances y acciones colectivas y como locus de la construcción de identidades y comunidades.
El artista italiano Maurizio Cattelan, por ejemplo, está creando un cementerio “pop-up” transitorio para los vivos. La obra, titulada Eternity, se realizará en colaboración con cientos de artistas de Buenos Aires, en Palermo. La instalación de Ad Minoliti también funcionará como escuela feminista. El artista argentino Eduardo Basualdo creará una instalación a lo largo del Río de la Plata que conjurará una progresión de encuentros escultóricos que sumergirá a la audiencia en un paisaje sensual único.

La artista Luciana Lamothe, de Buenos Aires, presentará una escultura sobredimensionada que funcionará como extensión de su emplazamiento y evocará un espacio suspendido entre construcción y destrucción, presente y futuro, arquitectura y ruina. La artista Pía Camil, de la Ciudad de México, crea ambientes que pliegan la distancia entre el trabajo y la obra a modo de experiencia compartida. Las dos están trabajando dentro del concepto de tiempo-espacio, pero con distintos acercamientos.

En relación con los artistas argentinos del programa, quería concentrarme en los artistas más jóvenes, como Ad Minoliti, Mika Rottenberg y Luciana Lamothe, porque tienen menos oportunidades a nivel internacional. Quise asegurarme de que haya algunas sorpresas.

Otros de los artistas participantes son Gabriel Chaile, Alex Da Corte, Santiago de Paoli, David Horvitz, Leandro Katz, Barbara Kruger, Eduardo Navarro, Mariela Scafati, Vivian Suter y Stan VanDerBeek.

Pia Camil, The little dog laughed, 2014, lienzo teñido a mano y cosido, 270 cm x 840 cm. Foto: Sam Kahn. Cortesía de la galería Blum and Poe.

¿Cuál es tu aspecto favorito del arte en Argentina?
No quiero generalizar, porque creo en una visión global del arte, pero en Argentina hay más apertura. Mi experiencia es con el arte público, por lo que a menudo observo las esculturas e instalaciones como medio, y hay artistas sorprendentes que usan materiales para crear obras que realmente desafían a la audiencia. Entonces, creo que tiene menos que ver con los objetos y más con experiencias de inmersión total que interpelan al espectador.

‘Hopscotch’ apunta a ser atractivo para audiencias argentinas e internacionales y también a la extensa red de Art Basel. ¿Puedes decirnos cómo conectarás los tres grupos?
En el caso de la escena argentina, creo que los artistas que invitamos presentarán algunas sorpresas emocionantes. Va a ser una oportunidad increíble para descubrir la escena de arte joven de Buenos Aires, más allá de los tres o cuatro nombres que ya se conocen. ¿Quién sabe? ¿Tal vez haya una nueva estrella que brille entre todos estos artistas?

Entrevista de Sooni Shroff Gander

En el contexto de una colaboración a largo plazo con la capital argentina, Art Basel Cities: Buenos Aires celebrará el vibrante ecosistema cultural de la ciudad, invitando a audiencias internacionales y a la extensa red de Art Basel a experimentar su escena artística dinámica y sumergirse en ella. Para obtener más información acerca de la iniciativa Art Basel Cities: Buenos Aires, hacer clic aquí.

Acerca de Cecilia Alemani
Cecilia Alemani es Donald R. Mullen, Jr. Directora & Curadora en Jefe de High Line Art, el programa de arte público presentado por la organización sin fines de lucro Friends of the High Line en la ciudad de Nueva York. Fue curadora del Pabellón Italiano en la Bienal de Venecia 2017. Desde 2012, encargó y curó proyectos de arte público en High Line de más de doscientos artistas. Para el Pabellón Italiano, organizó la exhibición Il mondo magico, con nuevas obras de Giorgio Andreotta Calò, Roberto Cuoghi y Adelita Husni-Bey. A lo largo de su carrera, Alemani colaboró con muchos museos, instituciones y fundaciones, como MoMA/PS1, Nueva York; Tate Modern, Londres; y Deste Foundation, Atenas, y también trabajó en proyectos menos convencionales con organizaciones sin fines de lucro e informales. Alemani trabajó como curadora invitada para la bienal de arte performativo Performa 11. Es cofundadora de No Soul For Sale, un festival de espacios independientes, organizaciones sin fines de lucro y colectivos de artistas que se realizó en la X Initiative en junio de 2009. Desde enero de 2009 hasta febrero de 2010, trabajó como Directora de Curaduría de X Initiative, Nueva York, un espacio experimental sin fines de lucro que funcionó todo un año en Chelsea.